La Razón, 09-06-2004
La situación del África negra es de sobra conocida: pobreza masiva, enfermedades infecciosas extendidas, falta de recursos sanitarios, guerras olvidadas... Sin embargo, uno de los peores males que afectan a los países subdesarrollados es la carencia de un sistema educativo que les ayude a potenciar su propio desarrollo. Un claro ejemplo de ésta situación es Kenia.
En el país sudafricano la educación no es obligatoria. De hecho, sólo acceden a los estudios secundarios un 46 por ciento del total de la población en edad escolar. De éstos, el 70 por ciento son hombres y sólo el 30 por ciento son mujeres, porque las familias de escasos recursos dan prioridad a los estudios de los varones. Así, la mujer se queda, mayoritariamente, sin acceso a la educación y a lla cultura
Educar y trabajar
Para intentar paliar esta situación, la Fundación Kianda,
nacida de la iniciativa de la Fundación del Valle y con la inspiración
católica del Opus Dei, promueve en Nairobi, desde 1961, distintas iniciativas
destinadas a la promoción de la mujer, ya sea desde su primera educación
hasta su capacitación e inserción laboral. Gracias a sus cinco
proyectos de trabajo (Kianda Schooll, Kimlea Technical Training Centre, Kibodeni
College, Falda Centre y Fanusi Study Centre) han logrado ayudar a 40.000 mujeres
africanas desde su creación.
Kimlea Technical Training Centre -una granja escuela de formación profesional para la mujer rural- y Kibondeni College -una escuela para la preparación de las mujeres en el sector de hostelería- son los dos proyectos educativos más importantes de la Fundación Kianda.
Entre sus aulas se mueven cerca de 3.000 mujeres keniatas al año y ya han conseguido que en la actualidad haya mujeres trabajando en hospitales, hoteles y colegios, oficios antes reservados sólo a los hombres. El 90 por ciento de las alumnas que pasan por Kibodeni obtienen un puesto de trabajo y el 10 por ciento llegan a abrir pequeños negocios. Tal ha sido su repercusión en la sociedad que al poco tiempo de ponerse en marcha este proyecto, el Ministerio de Educación de Kenia desarrolló un programa nacional incorporando la experiencia de Kibondeni.
«Kianda» significa «tierra fértil», y es que gracias a iniciativas como esta, el país que sirvió de escenario a «Memorias de África» comienza a desarrollarse por sí mismo.
Para colaborar con el proyecto puede hacerse en la cuenta corriente de la Caixa, 2100-1696-23-0200077068.
[Mapa del sitio] [Acerca del web]
Enlaces de interés sobre el Opus Dei:
[Opus Dei] [Boletín del Opus Dei] [Escritos
del fundador del Opus Dei] [San Josemaría Escrivá]